DIAGNÓSTICO FINAL: Subependimoma.
DISCUSÓN
TC simple: La primera prueba diagnóstica de elección es la TC craneal sin contraste de forma inmediata. Esta cefalea en trueno («la peor de su vida») es un signo de alarma que obliga a descartar hemorragia subaracnoidea (HSA). El TC simple de cráneo es la prueba de elección para descartar hemorragias agudas ya que presenta una alta sensibilidad y disponibilidad, además de su corta duración. La HSA se mostraría como lesiones hiperdensas situadas en espacio extraaxial.
Hallazgos: Nódulo sólido en pared lateral de ventrículo lateral izquierdo, isodenso respecto al parénquima cerebral adyacente, bien delimitado, de bordes regulares, sin calcificaciones evidentes ni edema perilesional. Compatible con lesión tumoral intraventricular de bajo grado.
Resonancia magnética (RM): La siguiente prueba es la RM craneal programada. La TC simple detecta la lesión isodensa, pero la RM es necesaria para una mejor caracterización (T1/T2/FLAIR), presencia de quistes/calcificaciones/hemorragias, realce con contraste y relación con estructuras adyacentes.
Hallazgos: Pequeña lesión intraventricular adyacente a pared lateral de ventrículo lateral izquierdo, de aproximadamente 6,5x4mm (APxT). No muestra restricción en secuencias de difusión, artefacto de blooming en susceptibilidad magnética ni realce tras la administración de contraste IV.
Además se identifican escasas lesiones hiperintensas en secuencias TR largo (T2, FLAIR-T2) en sustancia blanca subcortical y yuxtacortical de ambos hemisferios cerebrales, inespecíficas y en probable relación con lesiones de origen vascular crónico.
Conclusión: lesión intraventricular en pared lateral del ventrículo lateral izquierdo, benigna, probable subependimoma.
Un subependimoma es un tumor cerebral poco frecuente, benigno y de crecimiento muy lento, perteneciente al grupo de los ependimomas y clasificado habitualmente como grado I de la OMS, lo que implica en general buen pronóstico. Es un tumor glial que se origina en células subependimarias, situadas en las paredes de los ventrículos cerebrales y, más raramente, en el canal central de la médula espinal.El diagnóstico de subependimoma se basa principalmente en pruebas de imagenología avanzada, complementadas con evaluación clínica.