Diagnóstico final: Quiste dermoide en la órbita derecha
Comentario :
Los quistes dermoides son tumores sólidos que se suelen hallar en la zona subcutánea. Estos son frecuentes en la infancia, y al ser una de sus características el crecimiento lento, puede pasar desapercibido y que el diagnostico sea tardío. Suele ser un bulto de consistencia semidura, inmóvil y adherido al plano profundo.
Según algunos estudios, este tipo de quistes son los más comunes en la zona orbitaría y periorbitaria en la edad pediátrica.
Son quistes de inclusión ectodérmica que pueden contener piel, glándulas sebáceas, folículos pilosos y glándulas sudoríparas; tienen un origen congénito y su localización más frecuente es en el cráneo. El sebo producido por las glándulas sebáceas se corresponde con la densidad grasa que observamos en las pruebas de imagen. Podrían conllevar complicaciones neurológicas y oftalmológicas, como en este caso, en el que la paciente acude presentando una diplopía, y además un desplazamiento del globo ocular como se observa en esta imagen en la que no vemos los globos oculares simétricos, puesto que en la izquierda podemos observar ya la lente y en la derecha aún no. Esto también es percibible en la primera imagen de la pregunta 4 .
En relación a sus características radiológicas, se trata habitualmente de masas de localización extraconal que no captan contraste y presentan bordes bien delimitados, pudiendo albergar elementos tanto quísticos como sólidos. En su interior muestran una consistencia heterogénea, siendo conformados por la mezcla de tejido blando, líquido y material graso de tipo sebáceo, pudiendo encontrar también calcificaciones en algunas ocasiones. Respecto a su localización, es más frecuente la región supero temporal, surgiendo de la sutura frontocigomática; a este lugar le sigue en frecuencia la zona superonasal, que derivan de la sutura frontolagrimal o frontoetmoidal. Si se produjese una rotura de estos quistes, se podrían observar signos de inflamación reactiva en zonas adyacentes, como, por ejemplo: edema observándose este como un engrosamiento de las estructuras vecinas o en una RM hiperintensidad en la zona; o un realce anormal con el uso de contraste.
En cuanto al tratamiento, es de abordaje quirúrgico, siendo importante asegurarse de que se ha extirpado completamente para así evitar recidivas. Si es una lesión superficial su extirpación es muy sencilla, mientras que si se localiza más profunda podría llegar a necesitar un manejo más invasivo.